Manifest 26 05/09 – Spaans

Proyecto Europeo de Paz, 2026
Manifiesto 9 de mayo
Hoy, 9 de mayo de 2026, más de 80 años después del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, que se cobró las vidas de 60 millones de personas, incluidos 27 millones de ciudadanos soviéticos, ¡nosotros,los ciudadanos de Europa, alzamos nuestra voz una vez más!
Observamos con gran inquietud que, desde nuestra declaración del año pasado, la mayoría de los gobiernos europeos y laUE sigue negándose a buscar la vía diplomática con Rusia para poner fin a la guerra por procuración de la OTAN en Ucrania.
Estamos profundamente preocupados ante una guerra que hace ya tiempo que se decidió en el terreno militar y que ya ha costado la vida a demasiadas personas a ambos lados la línea del frente, y que se está prolongando en unintento irracional, si no demente, de ‚arruinar‘ a Rusia o de ganar tiempo para la ‚partida de póquer‘ que se juega actualmente para una nueva división del mundo.
Lamentamos el número creciente de soldados muertos en esta guerra sin sentido en Ucrania que desgarra hoy a Europa, y recordamos a todos con firmeza que Europa la necesidad de poner en práctica este lema:
¡Nunca más la guerra!
Hemos observado incrédulos cómo la UE, que siempre se enorgullece de su Estado de derecho, ha pensado seriamente en confiscar activos rusos en Europa, lo que representaría una clarísima violación del derecho internacional.
Nos alarma el hecho de que la UE esté privando a ciudadanos inocentes, escritores y periodistas críticos de sus derechos civiles, metiéndolos en arbitrarias e ilegales listas de sancionados, lo que representa un claro e intolerable atentado contra el Estado de derecho y de la libertad de expresión en Europa.
Nos asombra que nuestros gobiernos, parlamentos y, más recientemente, nuestros tribunales, atribuyan oficialmente el atentado contra el gasoducto Nord Stream a un comando ucraniano porque nadie en el Gobierno federal alemán ni en ningún otro lugar de Europa tiene el valor deseñalar a Estados Unidos como el cerebro de este ataque terrorista.
Nos frustra y enfurece que toda la burocracia de la UE, en colaboración con sus Estados miembros, no haya logrado hasta ahora ofrecer una respuesta europea conjunta, viable y con visión de futuro a la nueva estrategia de seguridad estadounidense.Debemos poner fin a la sumisión de la UE y los gobiernos europeos a Estados Unidos, que pisotea el derecho internacional en Venezuela e Irán y se burla de Europa.
El llamado „orden mundial occidental” ha sido destrozado por su propia doble moral. Necesitamos una Europa neutral,emancipada de Estados Unidos, que defina sus propios intereses y asuma un papel de mediación en un mundo multipolar.
Junto con los países del grupo BRICS, Europa debe fortalecer el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas y tender un puente entre Oriente y Occidente.
Nosotros, los ciudadanos de Europa, tomamos las riendas de nuestro destino y nuestra historia.
Junto con nuestros amigos portugueses, hemos lanzado una Conferencia Ciudadana Europea por la Paz.
Abogamos por una nueva arquitectura de seguridad europea con Rusia. Tendemos la mano a los ciudadanos de Ucrania y Rusia. ¡Forman también parte de la familia europea!Nosotros, los ciudadanos de Europa, declaramos por la presente que no estamos en guerra ni con Rusia ni con nadie. No participaremos en juegos bélicos crecientemente absurdos. Somos cada vez más. No convertiremos a nuestros hombres ni a nuestros hijos en soldados, a nuestras hijas, en enfermeras en hospitales militares, ni a nuestros países, en campos de batalla.
No nos quedaremos de brazos cruzados viendo cómo nuestro futuro y el de nuestros hijos se sacrifican en el altar de una simple política de poder, y cómo nuestra hermosa Europa se autodestruye.
Nos horroriza que el gobierno alemán —precisamente él— demuestre tal ignorancia histórica al jactarse, en su última «estrategia militar», de su intención de construir el ejército más poderoso de Europa, un proyecto que implica transformar la economía alemana en una economía de guerra. Seguimos proclamando: «¡Convirtamos las espadas en arados, en lugar de los coches y tranvías en tanques y misiles!».
Además, rechazamos categóricamente la idea de que Gran Bretaña, Alemania, Italia, Polonia y otros países sirvan como centros de producción de armas para Ucrania, y que nuestros ingresos fiscales se destinen a financiar la industria armamentística. Sin embargo, sí buscamos la emancipación europea de Estados Unidos, no como potencia militar, sino como fuerza para la paz.
¡Viva Europa, viva la Paz, viva Libertad!